A continuación tienes diversos consejos para superar con
éxito la PAU. Puede que te parezcan afirmaciones muy obvias, pero es importante
que las tengas en cuenta; ya que es
fácil pasarlas por alto con el nerviosismo generado por el examen.
ANTES
DEL EXAMEN:
- El día anterior
debes dejar todo listo para evitar los preparativos de última hora y las
prisas: bolígrafos, dos negros y dos azules (no lleves rojos), lapicero,
goma, calculadora, etc.
- No
te olvides del DNI y el resguardo de haber abonado las
tasas. Si estás exento del total o el 50% de las mismas, debes llevar
original y copia del Título de
Familia Numerosa.
- Ve
con tiempo al examen y sobre todo duerme
la noche anterior. Los repasos de última solo sirven aumentarán tu
nerviosismo.
- Recuerda
no hacer planes para el 21 de junio.
Aunque en principio no tengas ningún ejercicio ese día, eso puede cambiar
- Hay que ser positivo.
No te dejes asustar por frases de otras personas que ya han pasado esta
prueba, tales como "no te da tiempo para acabarlo" o "el Tribunal
nos trató fatal”. En lugar de esto, uno debe recordar que este examen lo
aprueba la gran mayoría de las personas que se presentan (mira aquí las
estadísticas de la selectividad de otros años).
EL
DÍA DEL EXAMEN:
- Levántate
con tiempo y realiza un desayuno completo.
- Procura
llegar puntual a las pruebas y sabiendo exactamente el lugar donde se
realizan.
- No te dejes contagiar
por la ansiedad de tus compañeros. Recuerda que habéis
estado trabajando para el examen durante todo el año, por lo que estás
sobradamente preparado.
- El
martes 18 de junio a las 8:00, al ser llamado para la realización de las
pruebas, deberás entregarle al tribunal el DNI, el resguardo
y/o el Título de Familia Numerosa.
- Presta
atención en todo momento a las indicaciones de los examinadores.
- Las
pruebas exigen silencio absoluto;
el Tribunal examinador tiene capacidad legal para expulsar a los
estudiantes que incumplan las normas de corrección y comportamiento.
- Las
pruebas son anónimas; se hace así para respetar la igualdad de
oportunidades y evitar ningún tipo de influencia que pueda privilegiar a
nadie. Por tanto, no debes poner tu
nombre en ninguna hoja.
CON
EL EXAMEN EN LAS MANOS:
- Lee (y relee) atentamente
los enunciados y tómate tu tiempo para decidir la opción que más te
interese. Es normal quedarse unos minutos
bloqueado al principio hasta que los identifiques con la parte del temario
adecuada. Una vez elegida una de ellas, no pienses en la otra.
- Recuerda
que el tribunal debe corregir gran
cantidad de ejercicios, por lo que agradecerá exámenes fáciles de
leer: presentación agradable, contenido bien organizado, ideas principales
destacadas, etc.
- Se
debe empezar contestando las
preguntas que mejor sabemos y dejar las que nos resultan más
complicadas para el final. Si te atascas en alguna pregunta, deja espacio
y vuelve sobre ella más tarde.
- Es
muy útil que organices los conceptos que vayas a exponer en tu respuesta,
mentalmente o mediante un esquema en
sucio. Aunque creas que es perder el tiempo, te ayudará a dar coherencia a
tus respuestas y a no pasar nada por alto.
- Distribúyete bien el
tiempo para cada ejercicio, dejando los
últimos minutos para repasar tus respuestas.
- Señala
bien el inicio y final de cada
pregunta (numéralas, haz una línea que las separe).
- Si
es una pregunta de desarrollo, haz un pequeño esquema/índice antes de
empezar a escribir y divide claramente los apartados.
- Contesta a lo que te
pregunten, fíjate bien en el enunciado y en la
cuestión concreta, no es lo mismo que te pidan una definición, una
descripción, un comentario, una comparación. No te darán más puntuación
por explicar otras cosas que no tienen que ver con lo que te piden en el
ejercicio.
- Si
quieres transmitir una idea a través de un diagrama o dibujo, puedes hacerlo, siempre y cuando sea
pertinente con los contenidos que se estás desarrollando.
- Destaca
las ideas principales (subrayándolas,
organizándolas en apartados, etc.), el corrector se dará cuenta de que
conoces la materia y además sabes distinguir lo importante de lo
secundario.
- Por
el contrario, si no dominas el
contenido, no lo dejes entrever ni inventes. En este caso, debes presentar
la información de forma más general para que no se perciban tus lagunas.
- Si
tienes dudas, pregunta a los
profesores que vigilan la prueba, están para ayudarte, aunque no para
darte la respuesta a las preguntas que no sabes.
- En
los exámenes de Matemáticas, Física o Química, recuadra el resultado y organiza bien el desarrollo, comprueba
que no te has confundido en algún cálculo básico y que el resultado es
lógico (por ejemplo: si tienes que averiguar el peso de un objeto y el
resultado es negativo, es muy probable que haya algún error en tus
cálculos o en el proceso de resolución del problema).
- La
presentación debe ser clara y
ordenada. Evita tachones, cuida los márgenes, espaciado, sangría, etc. No
utilices bolígrafo rojo.
- Exprésate con precisión,
no utilices palabras como “cosa” o “algo” ni aquellas de cuyo significado
no estés seguro.
- Cuida
el vocabulario (lenguaje
técnico), la ortografía, la sintaxis, los signos de puntuación, etc... Si dudas sobre
la ortografía de alguna palabra, busca un sinónimo que la sustituya.
- Argumenta
tus respuestas y justifícalas con ejemplos,
si es necesario.
- Repasa.
Tras finalizar el ejercicio es muy recomendable dejar un tiempo para leer
todo lo que se ha escrito y ver si se puede añadir algún dato más al
examen o si hay alguna falta de ortografía.
DESPUÉS
DEL EXAMEN:
- Si
tienes otro examen inmediatamente o el día siguiente, olvídate del que acabas de realizar aunque te saliese fatal.
- No comiences a debatir
con tus compañeros sobre lo que cada uno ha
respondido, conseguirás ponerte nervioso o preocuparte pensando que no lo
has hecho bien. El examen ya está́ hecho, no lo puedes cambiar.
Cuando termines la PAU,
esperamos que pases un buen verano, ya que te lo mereces. Habrás acabado una
etapa importante y empezarás otra nueva cargado de ilusión y energía.